19 julio, 2019

Elon Musk, Neuralink y lo que pretende hacer con el cerebro humano pronto

La nueva compañia de Elon Musk tiene como propósito desarrollar interfaces cerebro-máquina para crear una simbiosis entre el cerebro humano y la Inteligencia Artificial (IA) a través de unos cables microscópicos que tienen la capacidad de 10,000 electrodos. ¿En qué consiste esto? Te lo explicamos aquí.

¿A quiénes busca ayudar este nuevo proyecto?
En principio, esta iniciativa busca entender y tratar trastornos cerebrales como también crear una tecnología que pueda ser utilizada por aquellos que buscan un aumento de memoria, víctimas de accidentes cerebrovasculares, pacientes con cáncer, cuadripléjicos u personas con otros con defectos congénitos.

¿Por qué es importante?
NeuraLink busca preservar y mejorar el cerebro humano y crear un futuro que este alineado con los progresos que se dan y seguirán dando en el reino de la tecnología. Esta simbiosis del cerebro humano con la IA es producto del pensamiento de Musk que “incluso en un escenario benigno de la IA, nos quedaremos atrás como civilización. Con una interfaz cerebro-máquina de alto ancho de banda, creo que podemos seguir adelante con el viaje y podemos efectivamente tener la opción de fusionarnos con la IA». Musk es creyente que si no logramos incorporarnos a la IA nos volveremos irrelevantes, «el riesgo existencial es demasiado alto para no hacerlo».

¿Cómo funciona?
La primera versión de su tecnología son especies de cables microscópicos que llegan a tener un décimo del tamaño del área corte transversal de un cabello humano, cerca al mismo tamaño de una neurona. En conjunto, tendrían una capacidad de 10,000 electrodos; el único otro sistema aprobado por la FDA es el sistema estimulante de cerebro para el Parkinson que solo cuenta con 10 electrodos. La visión de Musk es aparte de tener las inteligencias del sistema límbico y la corteza cerebral, tener un tercer bando, del tipo digital. 

¿Qué lograríamos hacer?
Todo se conecta a través del uso de Bluetooth a una pequeña computadora que se colocaría sobre la parte posterior del oído. Este estaría conectado a un Smartphone y podría ser utilizado para poder redactar correos, mensajes de texto y navegar a través de páginas web mentalmente. A largo plazo quisieran que esta innovación algún día de la posibilidad a todos los que la usen a poder descargar un nuevo lenguaje en su cerebro o intercambiar pensamientos digitalmente con otras personas, detalló Max Hodak, el presidente de la compañía. 

Como todo gran desarrollo tecnológico, el proyecto masivo de NeuraLink plantea muchas preguntas. Aquí algunas preguntas que quedan sin resolver.

¿Está verdaderamente designada a ayudar a la ciencia y al bienestar humano esta tecnología? ¿O es producto del gran miedo que Musk le tiene a la Inteligencia Artificial? 
En su transmisión en vivo comentó; “Creo que tiene un muy buen propósito: curar enfermedades importantes y, en última instancia, ayudar a asegurar el futuro de la humanidad como civilización en relación con la IA”.

¿Se volverá otra forma en la que las grandes compañías de tecnología puedan invadir nuestra privacidad? 
Frederike Kaltheuner de la Privacidad Internacional comparte que, si bien la tecnología podría ayudar a las personas con algún tipo de lesión cerebral o trauma, «la recopilación de datos de la actividad cerebral en bruto podría poner a las personas en un gran riesgo y podría utilizarse para influir, manipular y explotarlas» (CNN Business).

¿Cómo cambiaría el ámbito de las relaciones interpersonales, especialmente entre una persona que tiene un “cerebro-máquina” y otra que no? Y, ¿cómo cambiarían los requisitos de un trabajo profesional a la hora de reclutar, o una institución al enseñar? 

Todavía queda mucho por entender acerca de este nuevo proyecto y el impacto que tendrá en nuestra sociedad, pero sin duda alguna, será grande.

Fuente: El Comercio